Alejandra Mena y la Esquematización Conceptual
Es bien sabido que el éxito o no de una obra viene apoyado sustancialmente
por la capacidad que el autor/a tenga para transmitir al espectador
, el sentido, la base conceptual de su trabajo.
Es, en este sentido, en el que quiero reseñar el gran acierto
que la creación de la autora argentina Alejandra Mena posee, produciéndose
en la misma una conjugación de elementos mostrados en su idea básica
, esquematizada , con la única pretensión de reflejar el principio
y fin de lo mostrado, el fundamento , sin intromisión de elementos
que alterasen el ritmo armónico de la obra, su sustancial concepción.
Entre la sinuosa figuración y la más pura abstracción complementadas
en ocasiones por conjuntos que asemejaran producciones mosaicas
, se pasea el trabajo de Mena por nuestros ojos.
Figuraciones cercanas al cuerpo humano, rechazadoras de mostrar
el detalle, esenciales, fundamentales, básicas, en las que el fondo
es mero complemento. Unas simples líneas desarrollan el tema principal
y lo trasladan a contextos sensuales, llenos de una penumbra atrayente,
captadora de sentidos.
En complemento a ella se nos muestra otro tipo de obra más alegórica,
basada en la fuerza que provocan las tonalidades vivas, centrada
en la abstracción, en la que la superposición de las mismas es
fruto y consecuencia de una realidad tangible, de un producto provocado,
como pretendiendo llamar la atención del espectador.
Entre estas 2 variantes se nos muestra su trabajo más estructural,
formado con la mezcla de figuraciones y abstracción, con certeros
toques provocados por mosaicos latentes que, aun formando parte
del fondo, se proyectan como necesarios en el desarrollo temático
de la obra.
Todo ello nos refleja una lucha por mostrar, por la transmisión
necesaria que la autora siente de enviar sus sentimientos y emociones,
sus “momentos” y estados de ánimo, su lucha ante la vida. Francisco Arroyo Ceballos
Artista Plástico / Crítico Independiente
Cuando hablo de interpretar no me refiero a " quizo decir
ésto o aquéllo", o a " utilizó
tal técnica dejando de lado la perspectiva para darle paso al plano
y equilibrando el espacio con las luces y las sombras"; cuando
hablo de interpretar te estoy diciendo: " me cache nena¡ qué
fuerza interior tenés¡, a veces te peleás con el mundo y para no
quedar mal con él, bañás tus pinturas con matices, le ponés neblina
y hasta algunas formas, pero cuando salta Alejandra, la de adentro,
te mandás como toro Miura en el rodeo y al que no le gusta que
mire para otro lado....éso, éso, éso Ale, éso es lo que vale...
seguí dejando que salga Ale "la de adentro" sin importarte
lo lindo o lo feo, lo blanco o lo negro, lo valioso o no para el "mundo
del arte" ( invento de los hombres como una forma más de comercio).
Lo tuyo es VIDA: Una de sal, una de azúcar... habrá quién lo tome
y habrá quien lo deje ( problema de quién lo tome o lo deje), vos
seguí transmitiendo que aunque no lo sientas a veces porque desgraciadamente
o no ´´nuestras obras se cotizan en mercado, hay miles de almas
que sienten como vos y no saben cómo decirlo, y tus cuadros, para
esas almas, son un camino.
Tus cosas dicen "estoy aquí", vengan pero con sabiduría,
no son colorcitos, no me traigan trivialidades, háblenme de abismos
y los voy a reconocer, háblenme de las profundidades del alma y
vamos a estar de acuerdo, despójense de las vestiduras humanas
y charlemos.
Métale Ale, no importa si vas a ser reconocida o no, si tus obras
cotizan o no en el mundo del arte... tus cosas viven porque vos
vivís y si vos vivís para algo es y es bueno que lo muestres porque
seguro "alguien", está esperando tu mensaje.
Marcela Angera
Critica de arte
Alejandra Mena purifica y practica un relevante juego con sus dos obras, en las
que triunfan abiertamente las tonalidades más francas y más sinceras, en una
especie de retorno a una de las fuentes mas seguras de la pintura, el color,
en una serie de muy felices colaboraciones de ¨mi mundo I¨y ¨mi mundo II¨, con
la sonora poesia de la infancia en sus dos inteligentes combinaciones de forma
y de una paleta más que afortunada, en composiciones que redimen de tanta mediocridad
como la que anda suelta.
Cesar Magrini
Critico de arte |